Coincidiendo con el estreno español de Dragon Ball Super: Super Hero en septiembre de 2022, Juan Luis Aguayo y Nacho Ruiz-Cruces conversaron sobre el trabajo de voz que realizaron para Gamma 1 y Gamma 2. Esta versión de archivo condensa y parafrasea aquella charla.
En contexto
La película llegó a los cines españoles después de su recorrido internacional. La conversación se centra en la adaptación de las interpretaciones al castellano, el trabajo coordinado en estudio y la expansión del público del anime en España.
Entrar en el universo de Dragon Ball
¿Cómo surgió vuestra participación en la película?
Juan Luis Aguayo recordó que ya desarrollaba su actividad en el doblaje cuando ambos decidieron buscar nuevas oportunidades profesionales en Sevilla. Allí empezaron a colaborar con la directora de doblaje de la película. Según explicó, la confianza construida durante trabajos anteriores facilitó que fueran considerados para estos personajes.
Nacho Ruiz-Cruces coincidió en que la relación profesional previa resultó fundamental. Añadió que recibir un papel relevante exige cuidado, preparación y respeto por el personaje, especialmente cuando pertenece a una saga con una audiencia tan conocedora.

¿Qué supuso trabajar en una franquicia tan reconocida?
Aguayo describió una reacción de enorme entusiasmo. Había seguido la animación japonesa desde la infancia y señaló a Dragon Ball Z como una de las obras que despertaron su interés por el doblaje. Participar en ese universo convirtió una afición temprana en una experiencia profesional especialmente significativa.
Ruiz-Cruces destacó, junto a la ilusión, la responsabilidad. Conocer la obra y las expectativas de su público incrementaba los nervios del proceso de selección. Su propósito, resumió, era encontrar una voz coherente con el diseño y la personalidad de Gamma 2.
Dos personajes, una dinámica compartida
¿Cómo fue el trabajo en el estudio?
Aguayo contó que las secuencias de acción favorecieron una interpretación muy física y concentrada. El visionado previo y las pruebas sobre imagen le permitieron ajustar energía, intención y sincronía antes de registrar las tomas definitivas.
Ruiz-Cruces valoró que ambos fueran convocados dentro del mismo proceso. La colaboración les permitió contrastar decisiones y apoyar la relación entre los dos personajes. Recordó una sesión fluida en la que el tiempo de grabación pareció pasar con rapidez.
Cómo cambian los gustos
¿Qué buscáis ahora en una serie de anime?
Aguayo explicó que sus preferencias se desplazaron con el tiempo hacia relatos con mayor desarrollo dramático, personajes consistentes y tramas capaces de mantener la implicación emocional. Citó Tokyo Revengers como ejemplo de una serie cuyo avance narrativo sostiene su interés.
La reflexión subraya una evolución frecuente entre espectadores: el género o el tono pueden atraer inicialmente, pero la permanencia depende de la construcción del mundo, la progresión de los conflictos y la capacidad de los personajes para transformarse.
¿Por qué el anime ha ampliado su público?
Aguayo relacionó ese crecimiento con una disponibilidad mucho mayor. La televisión fue durante años una de las principales vías de acceso; después, internet multiplicó el catálogo y facilitó que las recomendaciones circularan entre espectadores con hábitos muy distintos.
Ruiz-Cruces recordó que él mismo llegó a varias obras por medio de amistades y mencionó Death Note como un descubrimiento importante. A su juicio, el anime se percibe cada vez menos como una afición restringida y más como otra forma narrativa, capaz de dirigirse a edades y sensibilidades diversas.
Idea central
Para ambos intérpretes, la normalización del anime no depende de un único título: nace de un acceso más amplio, de la recomendación personal y del reconocimiento de que la animación puede contar historias para públicos muy distintos.
Consultar todas las entrevistas