La Mecha, cortometraje chileno, tuvo como una de sus paradas competitivas la 51.ª edición del Festival Internacional de Cine de Huesca. La obra fue incluida en la sección oficial y compitió dentro del concurso iberoamericano de cortometrajes.
Antes de su participación en Huesca, la película había celebrado su estreno internacional en el Festival Internacional de Animación de Stuttgart. Su recorrido por ambos certámenes situó el proyecto ante públicos especializados en cine breve y animación.
La selección, en breve
Memoria familiar y defensa del territorio
La película aborda la memoria de una activista medioambiental y el vínculo pendiente con su hijo. Desde ese encuentro, el relato conecta una experiencia familiar con los riesgos afrontados por quienes defienden sus comunidades y territorios en América Latina.
El proyecto toma como contexto casos ocurridos en Chile y plantea una aproximación desde la memoria, el duelo y la continuidad de una causa. La rotoscopia sirve para articular el tránsito entre lo cotidiano, el recuerdo y la presencia simbólica de su protagonista.
Un proyecto de serie más amplio
La Mecha se vincula con Las Almas de Escazú, una propuesta de serie documental antológica sobre activistas medioambientales latinoamericanos. El planteamiento reúne historias de Chile, Colombia, Argentina, México, Brasil, Perú, Ecuador y Bolivia.
El proyecto participó en el foro de coproducción de los Premios Quirino de 2023. Su propuesta combinaba animación 2D y rotoscopia para examinar asuntos familiares, memoria colectiva y defensa del territorio mediante episodios breves.

